En este cuento, cuatro niños deciden dar la vuelta al mundo como si se tratara de dar la
vuelta a la manzana. Se llevan a su gato como timonel y un kuango-mango para
que les prepare té. En cada página conocerán distintos personajes y lugares: peces con frío, moscas que viven en botellas azules,
ratones que comen flan, pero lo sorprendente será que no se extrañarán por nada de lo que encuentran porque en
el mundo que recrea Edward Lear, todo es posible.
