Después de que destruyó todo el mundo, se paró sobre las
escombros, miró a su alrededor y sonrió orgulloso de su trabajo; pero al
momento siguiente, al admirar por segunda vez su gran trabajo, entre el
silencio y la solicitud del nuevo mundo destruido, la sonrisa se borró de su cara.
Acabas de entrar en un mundo mágico, donde podrás encontrar lecturas interesantes e incluso escribir tus propias historias. También tienes la oportunidad de conocer curiosidades sobre temas variados. Y si te gusta leer te puedo ayudar recomendándote libros. Este blog es para divertirse, ¡pásalo bien y aprende una nueva forma de disfrutar con la lectura!
martes, 19 de mayo de 2015
lunes, 27 de abril de 2015
Los pronombres personales
Sección
Materiales de clase
Los pronombres personales son palabras que se utilizan para sustituir a los nombres.
- La primera persona designa a quien habla: yo paseo, nosotros jugamos.
- La segunda persona designa a quien escucha: tú dormías, vosotros descansáis.
- La tercera persona designa a la persona de quien se habla: ella actuaba, ellos aplaudían.
¿Te apetece jugar con los pronombres personales?
| Ayuda a Ana y a Eva |
lunes, 13 de abril de 2015
Los gentilicios
Sección
Materiales de clase
Ejemplos:
Mi tía es toledana porque nació en Toledo.
Cuando fui a Brasil conocí a un brasileño.
Las personas que viven en Cádiz son gaditanos.
¿Te apetece jugar con los gentilicios?
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| ¿Cuál es la procedencia de cada personaje? |
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| Gentilicios de España |
¿Qué gentilicios son correctos?
|
Misterio en el castillo del terror
Sección
Libros recomendados
Para resolver su primer caso, Júpiter, Pete y Bob, más conocidos como Los Tres Investigadores, deben pasar la noche en el castillo del terror. El plan parece divertido
hasta que descubren que el nombre no es ninguna broma.
La Luna arrogante
Sección
Lecturas breves
Érase una vez una luna grande, hermosa y brillante, tan
brillante que iluminaba los caminos de la sabana. Los venados salían a beber
agua de la laguna que parecía un espejo, mientras los grillos, las ranas, sapos
y las aves nocturnas ofrecían un concierto en la llanura.
Desde el inmenso cielo nocturno observaba la luna el
espectáculo de los animales. De repente un búho adolescente volaba rápidamente,
y ella asustada se movió.
- ¡Búho insolente! ¿Acaso estás demente?
- ¡Disculpe señora, no fue mi intención causarle este gran
sacudón!
Allá en la llanura sigue la fiesta, zorros, ardillas, búhos
y grillos, arman el alboroto y la luna obstinada dice que guarden silencio,
amenaza con ocultarse temprano y dejarlos a oscuras. Se levanta el zorro en dos
patas como tratando de alcanzarla y respetuosamente le dice:
- Señora luna, no creo que hagamos daño alguno con corretear
y jugar un poco con nuestros amigos.
La Luna muy arrogante le contestó: - Yo soy la fuente de luz
nocturna, brillo con luz propia, sin mí no seríais nada, viviríais en completa
oscuridad.
- ¡Te equivocas Luna arrogante!- resonó una voz desde el
hueco de un árbol. Era el abuelo Búho, quien era el más sabio de los animales
de la región.
- Tu luz la obtienes del Astro Rey, es decir, del Sol.
- ¡Mentiroso!- refutó la luna. Simplemente tienes envidia,
porque yo vivo aquí en lo más alto, tengo un hermoso brillo y si no quiero,
pues no salgo más y no podréis salir a armar fiestas escandalosas. Y sin decir
más nada se ocultó.
Los animalitos al ver que todo quedó sumido en la oscuridad
se fueron a sus cuevas, madrigueras y árboles.
- El abuelo búho se preocupó demasiado, e intentó dormir esperando
el amanecer.
Eran las cinco de la mañana y el Astro Rey se venía
despertando, imponente, hermoso, brillante, con su corona incandescente. Ya se
sentía el calorcito de sus rayos al tocar la tierra cuando el abuelo búho
carraspeó frente a él.
- Señor Sol, tenga usted buenos días. Vengo a hablar en
nombre de los animales de la llanura. La señora Luna nos ha tratado mal, se ha
vuelto obstinada y nos ha quitado la luz. Nunca más volveremos a salir de
noche, vamos a morir de hambre y de tristeza.
- Señor búho, me parece que tenemos que darle un escarmiento
a esa señora.
Ese día el sol se ocultó, no brilló, mientras la Luna
paseaba por otros lugares. El día estuvo frío, oscuro y triste. Los animales se
quedaron en sus hogares. Al finalizar el día dando paso a la noche, llegó la
arrogante Luna con los ojos cerrados, pero su sorpresa fue muy desagradable… no
pudo brillar. Insistió muchas veces estirándose, girando sobre sí misma, pero
no lo pudo lograr, lloró y gritó, pero nada pasó.
El abuelo búho se le acercó y la Luna con sus lágrimas le
salpicó.
- ¿Ahora me crees Luna arrogante? No brillas con luz
propia, tú dependes del Sol y nosotros dependemos de tu luz para salir a
alimentarnos y a compartir con los otros animales.
La Luna comprendió su grave error, se disculpó con los
animales y pidió ayuda al señor Sol, quien ya venía de regreso de su paseo. Al
amanecer el Sol brilló como nunca y en la noche la Luna hermosa brilló para
todos los animales de la llanura.
domingo, 12 de abril de 2015
Chistes #12
Sección
Chistes
- Papá, ¿qué se siente al tener un hijo tan guapo?
- No sé hijo, pregúntale a tu abuelo.
Va una cigüeña volando por el cielo con el clásico pañuelo colgado del pico, solo que en vez de un bebé lleva un anciano de 80 años. Entonces el viejo le grita a la cigüeña:
- ¡Reconoce de una vez que te has perdido!
- ¡Reconoce de una vez que te has perdido!
Sección
Autores de aula
Disfrutad de esta tierna historia escrita por Jimena Martín Alvarado, alumna de 4º de Primaria.
María y su caballo
Érase una vez una niña que se llamaba María. Ella siempre había querido tener un caballo. Un día sus padres le dijeron que lo iba a tener por su cumpleaños, y ella se echó a llorar de alegría.
El día de su cumpleaños el caballo estaba en la cuadra y María dijo alegre le llamó Apache.
Unos días depsués María se fue a montar su caballo al campo con sus padres, pero de repente... ¡Cataplaf! la niña salió disparada del caballo, asustándose mucho. Apache salió corriendo, perdiéndose entre los árboles.
Pasaba el tiempo y nadie encontraba al caballo, hasta que un día María decidió ir sola. Vio un camino entre algunos matojos de hierba, y al final de éste encontró a Apache tumbado en una roca. El caballo parecía sentirse feliz al verla. María le dijo:
- Te puedes quedar aquí, pareces feliz, pero cuando te llame vendrás-.
Y así fue, el caballo vivía en el campo, pero acudía los días que María le llamaba para pasar bonitos ratos juntos.
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